El error más común al consumir ajo es tragarlo entero o cocinarlo ni bien se corta, lo cual reduce enormemente su capacidad medicinal. 😔
Para activar la alicina, que es la compuesta mágica del ajo, el mismo se debe triturar y dejar reposar entre 10 y 15 minutos. ¡Listo!
Tanto si te encanta el ajo como si haces lo que sea por evitarlo, una cosa es segura: merece ser pregonado como medicina para nuestro mundo actual. Desde tiempos remotos se ha utilizado para realzar la vitalidad y hoy en día es más importante que nunca para nuestro bienestar. Para darle todo lo que se merece, necesitaríamos dedicarle un libro entero a él solo. Baste con decir que, al igual que su pariente la cebolla, el ajo tiene múltiples facetas, desempeña muchos papeles protectores para la salud de las personas y puede hacer mucho por todos nosotros. Es antivírico, antibacteriano, antifúngico (lo que incluye también antimoho) y antiparasitario y rico en alicina, un compuesto sulfuroso que previene las enfermedades.
“Contrariamente a lo que afirman algunas teorías equivocadas, el ajo no mata a las bacterias productivas del tracto intestinal. Solo mata a las improductivas, que tienen una frecuencia positiva.”
Medical Medium
No debes confundir esta característica con el término gram positivo, que no se refiere a la carga eléctrica. Tanto las bacterias gram positivas como las gram negativas perjudiciales para el hombre tienen una frecuencia positiva. Por el contrario, las bacterias productivas y beneficiosas (con independencia de que sean gram positivas o gram negativas) tienen una frecuencia negativa, la misma que tenemos las personas. Esto no debe confundirse tampoco con la energía negativa y desfavorable. Esta carga negativa es buena; es la fuente de nuestra conexión con la tierra. Las bacterias improductivas, las lombrices intestinales y demás parásitos, los hongos y los virus tienen todos una frecuencia positiva. Cuando se asientan en nuestro organismo, agotan nuestra batería y perdemos nuestro enraizamiento. En ese momento aparece el ajo con sus propiedades antipatógenas de carga positiva. De este modo combate a los que tienen su misma carga y nos libra de los patógenos que nos estaban dañando. Como las bacterias beneficiosas del intestino y los otros microorganismos que nos benefician tienen carga negativa y están enraizados, el ajo no los elimina.
Aunque tiene una cierta faceta abrasiva, es una cualidad que nos beneficia. Puedes estar plenamente tranquilo porque el ajo no perturba a nada que no deba ser perturbado; no te hace ningún daño. Muy al contrario, es perfecto para combatir resfriados, gripes, faringitis estreptocócicas, bacterias que provocan neumonía y cánceres relacionados con los virus. También extrae metales pesados tóxicos del colon y te aporta un impulso inmunitario muy potente.
William, Anthony. Médico Médium: Alimentos que cambian tu vida (Spanish Edition) (Function). Kindle Edition.