El 95 % de nuestras decisiones y pensamientos provienen de nuestro inconsciente, de programas mentales heredados e incrustados por repetición desde que nacemos. De hecho, nuestros pensamientos ni siquiera son nuestros; no los fabricamos nosotros: son respuestas de nuestro sistema de programas mentales, de nuestras creencias que nos mantienen en nuestra zona de confort.
Por eso nos cuesta tanto cambiar: hacer cosas nuevas representa un gran peligro para nuestro cerebro y nuestra mente, y enseguida nos envía una señal de alerta. ¿Te pasa que cada vez que querés emprender algo nuevo, desde lo más sencillo hasta lo más grande, la primera respuesta de tus pensamientos es negativa? En seguida te empiezan a llegar todas las razones por las que no debés hacerlo, porque no concuerdan con tus programas mentales.
Lo que hoy llamamos “pereza” no es más que nuestro cerebro diciéndonos: “No cambies, no hagas cosas nuevas porque te estás acercando a un peligro”.
En otras palabras, lo que llamamos pereza es nuestro 5 % (consciente) peleando contra nuestro 95 % (inconsciente). Visto desde este ángulo, podría parecer una batalla perdida; por eso muchas cosas nuevas que queremos hacer las vemos como algo imposible. No somos nosotros: es nuestro 95 % hablándonos.
¿Cómo podemos ganar esta batalla?
El cambio de programas mentales se logra sustituyéndolos por programas nuevos, y el tiempo que nos llevará reemplazarlos depende de qué tan arraigado esté el programa, porque recuerda que siempre vamos a tener al 95 % en contra.
Te dejamos acá un video muy poderoso y excelente donde la gran Begonia del Campo explica esto de forma perfecta.